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El Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 propone un desafío que va más allá de la velocidad. En el Circuito de las Américas (COTA), los equipos deben encontrar un equilibrio difícil entre el rendimiento en las curvas rápidas y la precisión que exigen los sectores más lentos. Para Franco Colapinto y el resto de los pilotos, esa combinación será la que marque la diferencia.

Ubicado en Austin, Texas, el trazado tiene 5,513 kilómetros, 20 curvas y una distancia total de carrera de 308,432 kilómetros, repartidos en 56 vueltas. Desde su incorporación al calendario en 2012, se convirtió en una de las pistas destacadas de la Fórmula 1 en Estados Unidos, con sectores que permiten adelantamientos y otros que castigan cualquier exceso.

El Circuito de las Américas, escenario del Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1, presenta desafíos técnicos para los pilotos. — F1

Uno de los principales problemas aparece al intentar completar una vuelta de clasificación sin perder rendimiento en el camino. Si los pilotos exigen demasiado a los neumáticos en el primer sector, pueden llegar al tramo final con temperaturas elevadas y menos adherencia. La superficie irregular del circuito añade otra dificultad para los ingenieros, que deben ajustar la suspensión y la altura del coche sin comprometer el cumplimiento del reglamento.

La curva que puede complicar a los pilotos en Austin

Aunque las curvas 1 y 12 concentran buena parte de la atención por su exigencia y las oportunidades de adelantamiento, la curva 19 representa uno de los puntos más delicados del circuito. Se trata de una curva rápida y abierta hacia la izquierda, con un giro cercano a los 90 grados y una ligera pendiente descendente en la entrada, que dificulta calcular el momento preciso para girar.

El desafío llega cuando los neumáticos acumulan desgaste después de atravesar el sector del estadio. Si un piloto llega con menos adherencia o exige demasiado al coche, puede terminar fuera de los límites de la pista a la salida. Además, en ese tramo suelen producirse maniobras de ataque y defensa, con coches que llegan prácticamente emparejados.

La curva 19 también tiene relevancia estratégica por su relación con el sistema de adelantamiento. En temporadas anteriores, el punto de detección para la recta principal estaba antes de la zona de frenado; ahora se encuentra después de la curva. Por eso, defender la posición y salir bien de ese sector puede resultar determinante para preparar un intento de adelantamiento.

La curva 19, un sector clave de COTA. — www.formula1.comEl dilema de los equipos con la puesta a punto

El trazado de Austin obliga a los ingenieros a tomar decisiones que no siempre ofrecen una solución ideal. El primer sector premia el comportamiento del coche a alta velocidad, mientras que las secciones finales requieren eficacia en curvas más lentas. Optimizar una parte puede implicar perder rendimiento en otra.

La superficie irregular también condiciona los ajustes de suspensión y la altura de la carrocería. Los equipos deben encontrar una configuración que permita absorber los baches sin perder estabilidad y, al mismo tiempo, evitar un desgaste excesivo de la plancha ubicada en la parte inferior del monoplaza, un elemento que la FIA revisa después de las carreras para comprobar que se cumpla la normativa.

Un circuito con múltiples oportunidades para adelantar

Desde su estreno en 2012, el Circuito de las Américas se consolidó como una de las sedes más reconocidas de la Fórmula 1 en Estados Unidos. Diseñado por Hermann Tilke, combina referencias a curvas emblemáticas de otros trazados con una pronunciada subida hacia la primera curva, uno de sus rasgos más característicos.

— X @F1

El circuito cuenta con dos zonas de Modo Recto, el sistema aerodinámico que reduce la resistencia al aire en sectores designados, y un punto de detección para el Modo de Adelantamiento al salir de la curva 20.

Con sectores de alta velocidad, curvas técnicas y distintas posibilidades de estrategia, Austin exige que los pilotos mantengan la precisión durante toda la vuelta. Para Colapinto, como para el resto de la parrilla, el desafío será encontrar ese equilibrio sin perder rendimiento en los sectores que más castigan los neumáticos.